Extraterrestre


Hoy me preguntaba de donde nace esa necesidad de tener todo de ese otro que elije acompañarnos y si digo elije es porque no es un mandato ni una obligación sino una elección atemporal, puede acompañarte un minuto, un rato, un amanecer, unos días, un mes o tal vez quien sabe un camino mas largo de su vida. Me llama la atención como cuando de alguna manera quedas fuera del sistema y tu vida no se ajusta a lo socialmente establecido para cada etapa vital te haces mas libre, te recorres, llegas a hurgar en tu existencia descubriendote y asombrandote de quien realmente sos. Y ahí en ese instante entendés por donde pasa la felicidad, tarea nada fácil de enfrentar porque tenes que tirar abajo banderas que levantabas para asumir que las cosas no eran tan así como creías, una de ellas era repetir que mi felicidad no dependía de un otro, que mi empoderamiento como mujer debía de ser autogestionado, que que podía ser plenamente feliz sin un otro y saben que? Me equivoque...
Somos seres sociales por definición, teóricamente nos permitimos pensar que solo viviendo en comunidad, generando lazos y vínculos es que podemos existir y soportar dicha existencia pero a la hora de hablar del amor nos aterrorizamos al declarar que necesitamos de un otro para ser felices. Y hoy debo asumir que es así, que mi discurso me lo debo meter bien ahí donde deja de tener sentido dicho argumento. Pero el problema es otro, el problema no es amar, no es desear tener la compañía de ese otro, el problema es la manera en que queremos que nos acompañe, el otro no debe de ser una extensión nuestra, no debe de ser nuestro pilar, nuestro salvador, nuestro aire porque si es así justamente jamás va a existir felicidad sino solo dos seres incompletos que se tapan los huecos. Si tanto nos enciende, nos colapsa la sensación de libertad y por eso la buscamos todo el tiempo, la añoramos, buscamos esa adrenalina para sentirnos vivos porque elegimos estar presos y apresar a la hora de amar? Porque no buscar un amor con esas características, o mas que buscar construirlo. Y si, hay que construirlo porque lo que nos enseñaron y aprendimos que debe ser una pareja no es más que un invento justamente para negarnos esa libertad que nos eleva y nos hace seres sanos y completos. Hoy me sacudo a mi misma y me grito que lo asumo, que no me da miedo reconocer que tengo ganas de amar y que me amen, pero quiero amar así de simple sin horarios, sin reproches, sin demandas, sin tiempos establecidos, quiero amar sin pedir, sin reclamar solo aceptando y agradeciendo ese abrazo que ese otro me da solo con su existencia, el mejor de todos los abrazos. Que lindo es ser libre y vivir sin tener que explicarlo y sintiendo que al final o al inicio del día tus ojos van a encontrar esos otros ojos ahí cerquita en silencio sin decir palabra, es un estoy acá.
Pero bueno habemos algunos extraterrestres sueltos en esta inmensidad, solo falta encontrarnos.

12 de setiembre del 2017.

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